Acabás de abrir un salón de belleza con $50,000. ¿Lográs hacerlo rentable en un año?
Arrancás con un escenario, KPIs y una historia: tu negocio, tu plata, tu equipo.
Cada turno te presenta un evento. Tres opciones, cada una modifica tus KPIs.
No es solo caja: clientes, equipo y riesgo cuentan también.
Al final, según cómo cierren tus KPIs, terminás como magnate, sobreviviente o en quiebra.