Comprás tu primera propiedad para alquilar. ¿Lográs construir un patrimonio o te entierra la deuda?
Arrancás con un escenario, KPIs y una historia: tu negocio, tu plata, tu equipo.
Cada turno te presenta un evento. Tres opciones, cada una modifica tus KPIs.
No es solo caja: clientes, equipo y riesgo cuentan también.
Al final, según cómo cierren tus KPIs, terminás como magnate, sobreviviente o en quiebra.